martes, junio 30, 2009

Frankenstein dando la hora


Para Mireya  y Elena, que siempre me entusiasman con su entusiasmo

Frankenstein me dio la hora en una esquina. La muerte menos cuarto, dijo, masticando las palabras como si fueran el bocado más lúgubre, dientes de vieja. Perdone, pero lo lleva usted atrasado, repliqué yo tristemente, enseñándole mi muñeca sin reloj, con todas las venitas abiertas.

5 comentarios:

Herman dijo...

Vaya, otra vez me has noqueado. Cuando recupere el sentido te felicitaré efusivamente.

inde dijo...

Joer, asistí al nacimiento de este cuento...

Juan Casamayor dijo...

Y gana con la relectura. Más enhorabuenas. Besos, Juan

Anónimo dijo...

uff, qué delicia

Eva T

Zenobia dijo...

No sé qué decir. Ya te lo dije todo y además me quedé tan boquiabierta al leer este micro que se me atascó la mandíbula y ya no pude articular palabra. Por esto te escribo.
Me encanta entusiasmarte y GRACIAS por dedicármelo.